En Latinoamérica, la idea de emigrar al extranjero en busca de un nuevo comienzo o una mejor calidad de vida es una opción que muchos contemplan. Uno de los destinos más atractivos se encuentra en el norte de Europa, específicamente Islandia, un país que combina ventajas económicas, oportunidades laborales y una calidad de vida envidiable. A pesar de su clima extremo, Islandia ofrece paisajes naturales únicos, como la impresionante Aurora Boreal, que lo convierten en un lugar fascinante para vivir.
Islandia forma parte del espacio Schengen, un acuerdo que permite la libre movilidad entre 27 países. Esto significa que quienes ya cuentan con un visado Schengen no necesitan tramitar uno adicional para ingresar al país. La forma más sencilla de establecerse en Islandia es a través de un contrato laboral, ya que esto facilita la obtención de una visa. Para ello, es necesario completar un formulario en la página del Departamento de Inmigración islandés, presentar el pasaporte, proporcionar los datos de la empresa contratante y demostrar que el salario permitirá cubrir los gastos de vida en el país.
Islandia, con una población de 387.758 habitantes y un territorio de 103.000 km², ocupa el puesto 109 en términos de Producto Bruto Interno. Aunque es el país con mayor nivel de endeudamiento individual en el mundo, con un promedio de 47.318 euros por persona, esto no afecta el bienestar económico de sus ciudadanos. El salario mínimo mensual es de 2.493,2 euros (29.918 euros anuales), lo que permite cubrir los costos de vida y, dependiendo de los hábitos de consumo, ahorrar entre 400 y 600 euros al mes. Durante 2023, la inflación anual fue del 7,8%.